Note to my English-speaking readers: This posting is about a historical novel about Yucatan in the mid 1800s that recently received an important literary award for Spanish language works. This is parts a review and parts a commentary on the novel's author. I promise next posting will be in English and full of incoherences and references to monkeys.
Carlos Fuentes es una especia de Rey Midas para los escritores Mexicanos y/o hispanoparlantes. Hace unos meses hubo gran borlote porque un artículo escrito por Charlie Fountains acerca del libro "Península, Península," de Hernán Lara Zavala recibió no sé cuántos premios de periodismo y anexas. El artículo de CF, titulado "El Yucatán de Lara Zavala" (Google it in your own time, it is available on many online newspapers) es como mitad estudio basado en historical criticism y cómo ciertos eventos históricos y revueltas no tienen quien escriba sobre ellos en su momento, y que libros y obras sobre ellos siempre salen a la luz en retrospectiva o en hindsight, años después de que acontecieron. CF (y que quede claro que no tenemos nada en su contra e incluso hemos disfrutado algunos de sus libros) nos da buenos tres párrafos de disertación sobre la naturaleza de la novela histórica antes de llegar al tema de la novela en cuestión. Once there, menciona un par de eventos y personajes, le tira un par de flores y san se acabó. Es bueno ser Carlos Fuentes. Se flexionan los bíceps de erudición y conocimiento en el contexto de una novela ajena y sale una columna con premios. Don't get me wrong, I only wish CF would write a review about say, my "Outsourcing Technical Communication." I don't care if he dedicates half of it to a post-colonial analysis of outsourcing and doesn't even get to my work until the fourth paragraph. Es el toque de Midas lo que vale cuando CF le tira flores a tu trabajo ("tu" empleado aquí como pronombre genérico).
El toque del Rey Fuentes Midas obviamente ayudó a que la novela de Lara Zavala ganara en días pasados el premio Elena Poniatowska de literatura iberoamericana. Congratulations were due and life was good. El autor dio entrevistas y dijo que ya le tocaba, porque siempre que lo nominaban a un premio le tocaba puro chile (not his words). Ahora, la pregunta es si "Península, Península" de Hernán Lara Zavala es realmente material para premios (ignorando la bendición de Carlos Fuentes). La respuesta más sencilla es "I don't know," que puede traducirse en este contexto como "Sepa la madre."
Veamos la situación. Para empezar, aunque no me considero para nada hardcore separarista yucateco como muchos conocidos e incluso miembros de la familia, el primer cargo "en contra" (usado como juego aquí, of course) de Lara Zavala es que es Yuca-Huach (not 100% from Yucatan) y que tiende a escribir novelas sobre momentos feos o de conflicto en la península ("Charras," como ejemplo). El segundo cargo es que la novela, que se lee en unas cuantas horas, es bastante one-sided a pesar de su prometida (y esperada) democracia en el balance de poder entre los personajes, pero más de eso en un momento.
IMPORTANTE y en mayúsculas es el hecho de que "Península, Península" es un buen libro, lectura importante no exclusivamente para yucatecos o yuca-huaches. La novela histórica mexicana ha sufrido mucho, muchísimo en los últimos años por culpa de los casi ilegibles mamotretos firmados por Francisco Martín Moreno (ahí sí me van a perdonar pero la crítica es dura y merecida). Cual Stephen King de la historia mexicana, Don Martín Moreno le mete duro a la pluma o teclado para producir voluminosos y frecuentes tomos en los cuales el concepto es siempre similar: Sus habilidades como historiador le informan de un importante y valioso hecho de la historia mexicana que con el paso del tiempo se ha perdido u olvidado. La solución es escribir una novelota de 500 páginas or more que repite 890,000 veces el hecho olvidado o perdido y lo ahoga en una larga y aburrida narrativa con personajes de los cuales no one gives a rat's ass. Aprecio enormemente el argumento y hechos revelados en, por ejemplo, su "México ante Dios," pero la supuesta ficción en la cual diluye la historia es mala, aburrida y totalmente exagerada en 500 páginas (or more). Charlie Fountains diría que en el caso de Don FMM la balanza entre novela e historia se va más por la novela cuando debería concentrarse en historia. Write a damn article about it, give a conference, say what you have to say about history in two pages and don't try to stretch it to 500 pages (or more).
Para bien suyo y de la humanidad, Don Lara Zavala no comete ese pecado. Su balance entre historia y novela es mucho más coherente, y además sus personajes cuandimenos están bien escritos... medio cursis como el doctor Fitzpatrick, su buitre imaginario y su "inolvidable" (como anuncia la contraportada del libro) perro negro, pero bien escritos. Tal vez también son bastante calenturientos usando como excusa que en tiempos de crisis o guerra las pasiones no se pueden controlar, pero el libro tiene hartas referencias a sexos erectos, chuchúes y boboshes (his words, además, ¿no debería ser boboxes?)
Lo encabronante de Lara Zavala (encabronante para un 100% Yucateco como yours truly, aunque fugado a los USA desde hace algunos tiempos) es que si bien los personajes yucas y especialmente los indígenas o mayas en la novela pueden decir yucatequismos pendejos como "biem" en lugar de "bien," no hablan ni dos pesos de maya y sí usan palabras como tlacuache, merienda y bifurcación. Don Hernán, no se la prolongue. Nadie habla así en los pueblos de Yucatán ahora, y mucho menos hace 150 años. También encabronante es que sólo en un capítulo la narrativa inicial/principal recae en un personaje non-white. Los protagonistas de la obra son o europeos o blancos, y aunque Cecilio Chi y Jacinto Pat tienen un buen número de partes habladas, la historia no sale de su perspectiva. Además, el novelista Turrisa (que tiene partes de Justo Sierra O. y partes del propio Don Hernán) no es un personaje muy agradable y nos cae mal por campechano-lover y mamón (ja ja)
Ok, me rindo y lo acepto. A pesar de sus altibajos, de que Dzinup y Dzitnup (pag. 157) son intercambiables, a pesar de que está desinfectada para audiencias huaches... "Península, Península" merece el premio y enviamos felicitaciones al autor (a quien no conocemos en persona, BTW). Su descripción sobre los roles de hombres y mujeres en la su(o)ciedad yucateca de los 1800s suena aterradoramente similar a cosas que hemos visto e incluso dateado en los 2000s. Desde adentro, los yucas no hablamos mucho de la Guerra de Castas y los eventos que cuenta esta novela. Tal vez en serio necesitamos a un yuca-huach para que nos recuerde esa parte de nuestra historia.

Charles, Está muy bien este análisis. Deberías darle forma y pubicarlo en México. Papá.
Posted by: Carlos Evia Snr | November 22, 2009 at 08:36 PM